Resultado engañoso el que ha cosechado en casa el Wigan frente al Manchester United. El 0-5 no refleja lo ocurrido en el campo, ya que el equipo de Roberto Martínez plantó cara a los diablos rojos durante toda la primera parte. Alguna buena oportunidad para ambos equipos, especialmente para los de Ferguson, pero igualado. El mayor toque y control de éstos no sirvió para nada; la defensa atlética todavía mantenía cierta solidez.
Gran rendimiento por parte de Valencia. Sí, ese extremo que en el mercado de invierno se perfilaba para llegar al Real Madrid el pasado año. La verdad que no tiene ni la velocidad, ni el regate, ni el gol de Robben, pero destaca en otras facetas. Trabajo en equipo, buen pase largo, y solidaridad para con sus compañeros (algo que al holandés le falta). Pero sobre todo, tiene un excelente centro con su pierna derecha, aunque bien es cierto que los defensores del Wigan Athletic tampoco se acercaban lo suficiente como para inquietarle. Últimamente se echa de menos un jugador de banda con esas características, que no abusa de tener el balón en sus pies y además pone buenos centros a un nueve puro.
De ahí vino el remate de cabeza de Rooney y el primero para los Red Devils, lo que hizo que los blanquiazules defendieran como pollo sin cabeza y con aún más inocencia de la que habían demostado. Tuvieron alguna ocasión más de peligro, pero lo único que recibieron fueron más y más goles. Una derrota menos abultada hubiera sido más justa y decente.
Buen trabajo de Jordi Gómez, el organizador del equipo del nuevo Rafa Benítez. Al final acabó agotado, pero al menos puso ritmo y toque al Athletic durante sesenta minutos. Es joven y podrá mejorar, técnica, táctica y físicamente.
Por cierto, curioso que en la grada, aparte del gran Bobby Chartlon y Martin, estuvieran Martin O'Neill y David Moyes, entrenadores de Aston Villa y Everton. Equipos siempre bien clasificados y que compiten al más puro estilo inglés, aunque el primero al menos se atreve a hacer cambios ofensivos cuando el resultado es adverso, sin dejar todo en manos de la suerte, como Moyes. Quizás ambos entrenadores quisieran ver cuál es la manera de entrenar hispano-inglesa de "Bob" Martínez. Hoy seguro que al menos aprendieron que, pese a perder por goleada, su equipo dio buena imagen y plantó verdadera batalla.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados